Corte de un puro
May 13th, 2007 by adminAunque fumar es un acto personalísimo y cada aficionado tiene su propia teoría y gustos sobre cualquier aspecto del cigarro puro, puede decirse que las reglas de oro de un buen corte son las siguientes:
a) ha de ser limpio, sin brusquedad, y lo suficientemente amplio para que el cigarro tenga el tiro adecuado.
b) no debe dañar la estructura del cigarro. Para ello, debe ser plano y cuidadoso con la perilla (hoja que envuelve la cabeza); si rebasa la línea que conecta la perilla con la capa, el extremo del puro se desenrollará y resultará infumable. Corte siempre entre esta línea y el extremo del puro.
c) el tamaño del corte es tan importante como las dimensiones del puro escogido, ya que afecta al sabor, al tiro y a la combustión del cigarro; con una abertura demasiado grande el humo inhalado resulta muy caliente, deja un sabor amargo en la boca y se consume rápidamente. Por otro lado, con una abertura demasiado pequeña, el puro no tira bien, la cantidad real de humo es mínima y el sabor se arruina por la concentración de alquitrán y nicotina. Por tanto, el corte ideal ha de ser un poco más pequeño que el diámetro del cigarro puro.
e) cada tipo de corte tiene sus peculiaridades y sus utensilios:
Guillotina: corte circular y muy preciso alrededor de la cabeza; los cortapuros de bolsillo, de una o dos hojas, alicates, los de sobremesa y las tijeras hacen un corte limpio en la boca del cigarro, por lo que son los más recomendables. (nosotros preferimos los de dos hojas, ya que facilitan el corte: los de una hoja, han de estar muy afilados y, aún así, tienden a desgarrar la perilla al final del corte).
Corte en V o en cuña: este corte debería facilitar el tiro, pues la abertura resultante es un ángulo en dos lados y, por tanto, mayor superficie; sin embargo, a veces el corte que realizan es excesivo por lo que el humo se calienta más de lo debido. Por otro lado, es el menos adecuado para los fumadores que acostumbran a morder el puro, ya que la abertura horizontal del corte se puede obstruir, impidiendo el tiro. El utensilio que se utiliza es el cortapuros de cuña.
Perforación: se realiza practicando un orificio con un punzón; no es recomendable y presenta varios inconvenientes: - si es demasiado profundo, puede formarse un túnel que haga que el alma del cigarro se caliente en exceso; - el tiro puede hacerse irregular, impidiendo que se mezclan los distintos sabores de las capas para proporcionar uno uniforme; - como la nicotina y el alquitrán tienden a acumularse en la estrecha abertura que canaliza el humo, estas sustancias pueden llegar a directamente a la lengua y cavidades nasales del fumador. El utensilio para este corte es el punzón.
d) no se corta igual un cigarro parejo que uno figurado:
Corte en puro recto:

Corte en puro figurado:
Existe una amplia gama de utensilios que le permitirán cortar sus puros con un movimiento rápido y seco, reduciendo al máximo el riesgo de cortar la capa. Merece la pena invertir en un buen cortapuros. Vamos a analizar cada uno de ellos:
* Si utiliza la guillotina de una hoja: - deberá sostener el cigarro con una mano, colocar el cortapuros sobre la cabeza de éste y presentar hasta que roce el el punto por donde ha de practicar el corte antes de efectuarlo; - ya preparado, realice el corte con fuerza y precisión, con rapidez y seguridad (como un cirujano); - limpie a menudo la zona de alojamiento de la hoja, evitando la acumulación de restos de tabaco: se desliza mal la hoja.


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